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Terrier escocés (Scottish terrier) – Toda la información sobre esta pequeña y valiente raza

Terrier escocés (Scottish terrier) – Toda la información sobre esta pequeña y valiente raza

Lobo Azul |

Dentro de los terrier encontramos una diversidad de razas enorme, con animales de varios tamaños y todos con algo en común como es su energía y su instinto cazador.

Este terrier escocés o Scottish Terrier es uno de los integrantes del grupo más conocido, pues su aspecto llama mucho la atención y varios presidentes norteamericanos han tenido uno, lo que los ha convertido en perros muy famosos.

  • Tamaño: pequeño, de unos 15 a 35 cm a la cruz.
  • Peso: de 3 a 10 kilos.
  • Tipo de pelo: de largo medio, muy grueso y duro.
  • Carácter: independiente como buen cazador, pero apegado a los suyos.
  • Salud: robusta, aunque con una gran cantidad de enfermedades a las que son muy propensos.
  • Esperanza de vida: de 12 a 14 años.

Origen del Terrier escocés

Los orígenes son confusos, pero lo que sí se sabe con seguridad es que el scottish es uno de los terrier que nacieron en Escocia y de ahí su nombre, que no deja lugar a dudas.

Se tienen registros escritos que datan de 1436 y que hablan de un perro similar al scottish terrier, cuando se describe en un libro llamado “La historia de Escocia 1436-1561”.

Si avanzamos dos siglos nos topamos con la primera prueba gráfica de su existencia, ya que el pintor inglés Sir Joshua Reynolds hizo un retrato de una joven que acariciaba un perro muy parecido al terrier escocés actual.

En 1829, en un libro llamado "Apuntes biológicos y anécdotas auténticas de perros" su autor dice que existe un terrier escocés bajo y con un cuerpo musculoso, la cabeza grande con respecto al tronco y patas cortas.

Ya en 1881 se funda el primer club de la raza en Inglaterra y en 1930 se fija el estándar definitivo, popularizándose entre el gran público británico debido a que era un perro que acudía mucho a las exposiciones.

Origen del Scottish terrier o Terrier escocés

Características del Scottish Terrier

La principal característica de esta raza es su cabeza, que enseguida llama la atención porque está desproporcionada con respecto al cuerpo, siendo demasiado grande para un perro tan pequeño.

Lo que le da su aspecto a la cabeza es el hocico, muy largo. Esto se ve mucho mejor en los perros con mantos claros como el trigo, que está aceptado aunque se vea menos que el negro.

En el caso de que lo llevemos a la peluquería con regularidad también destacan mucho sus barbas, sobre todo si se trata de ejemplares de color negro, y lo mismo pasa con su corte de pelo característico, muy corto por arriba y largo por abajo, que hace que llegue hasta el suelo.

Sus patas también son propias de la raza y contribuyen a que sea único, puesto que son muy cortas y con el pelo parece que el animal apenas despega unos centímetros del suelo.

No debemos dejarnos engañar por su aspecto de “perro faldero”, ya que aunque es un perfecto animal de compañía, lo cierto es que se trata de perros muy fuertes, con una gran musculatura que pueden aguantar caminatas muy largas por el campo cansándonos nosotros antes que ellos.

¿Cómo es la personalidad del Terrier escocés?

Esta raza se caracteriza por ser muy independiente, pero cariñosa con los suyos. Esto significa que no se acerca a los extraños con facilidad y que solo permite que lo toquen los de su familia.

Por eso, puede ser una buena mascota para aquellos aficionados a los perros que no quieren que su mascota esté siempre encima de ellos, algo que también ayuda a que pueda quedarse solo sin sentirse mal.

Es muy raro, por no decir imposible, que muestre agresividad con las personas, aunque no las conozca de nada, de manera que no es de esos perros que pueden morder a un niño en un parque o a alguien que iba corriendo.

Con otros animales su personalidad cambia por completo y el scottish terrier se convierte en una especie de demonio que intentará atacar a todo pequeño animal que vea.

No debemos olvidar que durante siglos ha sido un perro de caza, el cual se dedicaba a exterminar todo tipo de alimañas, en especial si cavaban madrigueras, por lo que si ve un topo, un ratón en el parque o en el campo tratará de cazarlo por todos los medios.

Esto también vale para los gatos, en especial cuando son pequeños, por lo que si llevamos un gatito a casa habrá que tener un cuidado extremo con el fin de que no le haga daño.

Podemos educarlo desde pequeño y socializarlo, haciendo que vea a otros animales y riñéndole si intenta atacarlos, pero será complicado vencer a su instinto cazador.

Su valentía se acerca mucho a la temeridad, de forma que hay que tomar precauciones cuando se cruce con perros de gran tamaño, pues es posible que intente atacarlos sin darse cuenta de que lleva todas las de perder. 

Salud del Scottish Terrier

La salud es uno de los puntos débiles de la raza, y es que aunque no es un perro frágil, sí que hay una serie de enfermedades que lo atacan con gran frecuencia e incluso algunas son propias de la raza.

No se conoce bien el motivo, pero el cáncer es una de las patologías que se ceba con el terrier escocés. De hecho, estos perros son muy propensos a padecerlos en sus más diversas maneras, atacándolos cuando ya son mayores.

Otro de los padecimientos que van asociados a este animal tan curioso es la enfermedad de Van Willebrand. Es una especie de hemofilia, por lo que si nuestra mascota se hace una herida tardará en cerrarse y puede sangrar por la nariz de manera frecuente.

Casi todos los scottish terrier la tienen en lo que se conoce como grado I, el cual no es grave. Si aparece con grado II o III, el problema ya es más serio y puede tener un desenlace fatal.

Un hocico tan largo también es la causa de alguna que otra visita al veterinario, puesto que pueden sufrir afecciones relacionadas con él. Una de las más comunes se conoce como mandíbula del Scotty.

Aquí lo que ocurre es que la parte inferior crece más que la superior, aunque por suerte esto para cuando el terrier se hace adulto y no suele requerir de ninguna acción por nuestra parte.

Con la piel también hay que tener especial cuidado, porque las alergias son frecuentes y pueden provocar picores, heridas y hasta la pérdida de pelo.

Para finalizar, es posible que nuestro Scottish terrier jamás enferme, ya que son perros muy duros, pero la posibilidad de tener alguna afección como la que hemos visto es más alta que en otras razas.

Salud del Scottish terrier

¿Necesita cuidados especiales?

El pelo del Scottish Terrier nos va a dar bastante trabajo, puesto que hay que emplear bastante tiempo en su mantenimiento, al menos cuatro veces por semana.

Cada una de las sesiones debe dedicarse a peinarlo bien y separar sus capas de pelo, evitando así que se enreden y que se le anude, momento en el que habrá que cortar por lo sano y nos cargaremos su estética.

Además, al menos tres veces al año hay que pasar por la peluquería canina con el fin de que le corten el pelo y le den forma, visita que podemos aprovechar para que nos enseñen a peinarlo y nos recomienden qué tipo de peine debemos usar.

Las barbas también requieren atención, en este caso diaria. Cuando come se las mancha y se las mojará al beber agua, de manera que conviene secarlas y limpiarlas con una servilleta de papel al menos una vez al día.

Puede parecer que hay que estar encima de él a todas horas, pero una vez que nos acostumbramos no nos lleva más de 15 minutos y es un tiempo que pasamos con él y que aprovechamos para jugar.

En cuanto a dónde tiene que vivir, será feliz en el jardín al aire libre, pero no podemos dejarlo todo el día solo porque al final se sentirá abandonado y comenzará con uno de sus entretenimientos preferidos, como es hacer agujeros en el jardín.

Siempre van a tener esta tendencia, de manera que hay que llevar cuidado con el vallado, pues es posible que se escape pasando por debajo después de hacer un agujero enorme si le damos el tiempo necesario.

De hecho, quizá tengamos que habilitar una zona con tierra para que pase el rato haciendo agujeros, enseñándole que exclusivamente puede cavar en esa área que será para él.

¿Cómo interactúa el Terrier Escocés con otros perros?

El Scottish Terrier interactúa mal, en especial si ambos son machos. Además, antes decíamos que era muy valiente y eso nos puede poner en más de un problema, ya que no teme a enfrentarse a perros de una talla mucho mayor.

Su relación con los otros perros también está condicionada por su mandíbula, la cual también nos puede dar algún que otro disgusto, porque es un perro de caza y tiene una boca muy fuerte.

Esta conducta hay que evitarla trabajando la socialización cuando es muy pequeño. Si desde cachorro lo rodeamos de otros perros con los que jugar y procuramos que la experiencia sea positiva, siempre será más permisivo.

Si de todas maneras, ataca a los perros que se encuentra en su camino, habrá que contactar con un profesional, y también podemos hablar con el veterinario sobre la posibilidad de castrarlo.

Con una hembra evitaremos muchos de estos problemas, pero el carácter del terrier escocés sigue ahí y en lugar de atacar a los machos puede repetir este comportamiento con las hembras, de manera que hay que trabajar igual que con los machos.

 ¿Qué debo tener en cuenta para criarlos?

Lo primero es conocerlos, ya que aunque el Scottish Terrier es una raza llamativa, lo cierto es que no se ven mucho por nuestras calles. Por eso, un criador debe acudir a cuantas más exposiciones mejor, con el fin de familiarizarse con la raza.

Ya hemos visto que la salud puede ser un problema, así que siempre debe estar antes que una cabeza más grande o una mandíbula bonita.

Eso significa que hay que elegir animales libres de enfermedades hereditarias, y mejor si conseguimos que sus padres y abuelos también estén “limpios”, algo que ahora se puede saber gracias a las pruebas de ADN.

Criar perros de manera responsable nunca es lucrativo, pero en el caso del terrier escocés lo es aún menos, en especial porque habrá que ir de vez en cuando al veterinario por alguna pequeña afección como una alergia.

En España existe un club oficial, que es donde mejor nos pueden ayudar si queremos iniciarnos en la cría. Allí podemos conocer a criadores expertos y tendremos camadas disponibles con el fin de comprar nuestros primeros perros, comenzando así en esta bonita afición.

Conclusiones

El terrier escocés o Scottish Terrier es uno de esos perros que causa que la gente que va por la calle gire la cabeza, ya que es un perro muy llamativo y bonito. De hecho, suele hacer gracia, aunque no es un perro toy, de esos que hay que abrigar en los días fríos.

Su pasado como perro exterminador de alimañas está atenuado por décadas de selección, pero sigue ahí y nunca debemos olvidarlo. No es raro tener otras mascotas como gatos, conejos, cobayas, y quizá esta raza no es la mejor con el fin de convivir con ellos.

Si no tenemos otros animales, sí que es un perro apto para principiantes y puede vivir en la ciudad, incluso en los pisos más pequeños, pues tendrá bastante con el ejercicio que le procuremos con las salidas y jugando con él dentro de casa.

Habrá que tener cuidado con otros perros, pues suelen ser agresivos y no los toleran muy bien. Esto mejorará con un buen trabajo de socialización, pero sus instintos siempre van a estar ahí y debemos permanecer atentos a las señales que nos vaya dando.

Los gastos serán otra de las cosas a tener en cuenta. Sus alergias pueden obligarnos a darle un pienso hipoalergénico, que es más caro de lo normal, y sus problemas de salud harán que visitemos al veterinario a menudo.

También habrá que contar con los gastos en peluquería, a la que debe ir varias veces al año si queremos que luzca con sus mejores galas, puesto que su pelo no es fácil de manejar por personas que no tienen conocimientos.

A pesar de todo lo recomendamos, más cuando por su tamaño puede ser el perfecto compañero en la ciudad, un animal independiente que no estará siempre pidiendo atención y que podemos dejar solo sin problemas.

El campo será el compañero ideal de nuestro Scottish Terrier, tanto si hacemos salidas esporádicas como si vivimos en una zona rural, en donde disfrutará buscando alimañas e incluso nos puede ayudar a mantener las plagas de roedores bajo control, pues no dudará en eliminar a todo el que vea.

Eso sí, habrá que tener cuidado, ya que no queremos que este comportamiento lo reproduzca en la naturaleza, pues aquí puede ser muy dañino si a diario vamos por la misma zona y le damos libertad total para que haga lo que desee.

Aquí deberemos acordarnos del instinto, lo que significa que si huele a algún animal que le interesa es posible que se escape y que salga corriendo, sin que tengamos la posibilidad de cogerlo hasta un buen rato después.

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