displasia de cadera

Displasia de cadera en perros: síntomas, tratamiento y razas más afectadas

Aunque existen enfermedades que se pueden prevenir según la calidad de vida de nuestra mascota, hay una cantidad de patologías que aparecen por factores difíciles de controlar, como por ejemplo, la genética. Una de las más mencionadas en este caso es la displasia de cadera.

Una condición muy común en perros de diferentes razas que puede afectar la movilidad del canino, hasta el punto de limitar completamente su andar, debido al dolor que progresivamente se va agudizando.

Pero ¿qué es?, ¿cómo identificarla?, ¿qué debemos hacer ante esta enfermedad? Todos estos interrogantes son frecuentes, pues si bien es muy común en los perros, existen dueños que aún no la conocen.

Por esta razón, hemos desarrollado un artículo dedicado en profundizar a la displasia de cadera. No dejes de leerlo, te ayudará a conocer en detalle cada aspecto de esta afección.

¿Qué es?

Al igual que el cuerpo humano, el sistema óseo de los perros se encuentra unido por una especie de “engranajes”, lo que permite el funcionamiento y movilidad de cada articulación. Si estos engranajes no encajan a la perfección en alguna de sus cavidades, puede presentarse una alteración en el canino, entre las más comunes se encuentra la displasia de cadera y la displasia de codo.

Este tipo se trata de una malformación en el área de la cadera, también conocida como zona coxofemoral, la cual se presenta cuando la cabeza del fémur (cuya forma es una bola) no encaja debidamente en la cavidad cóncava que le corresponde (denominada acetábulo) y que se encuentra dentro del hueso pélvico.

displasia de cadera canina

Este desajuste produce que el desarrollo de la articulación no se lleve a cabo de forma adecuada. Esto sucede dado que la cabeza del fémur, al no estar recubierta, no permanece en la mencionada cavidad, sino que, por el contrario, se mueve desordenadamente, lo que a la larga produce debilidad de los tejidos musculoesqueléticos del perro, acompañada de dolor e inflamación.

Hablamos de una enfermedad degenerativa. Es decir, que no se envidencia claramente en las primeras semanas de vida del canino, sino que se va notando con su crecimiento y desarrollo, pues el desgaste de los tejidos con el movimiento inadecuado de la cabeza del fémur, hace más visible la patología progresivamente. Por lo que será hasta los cuatro o seis meses, y en algunos casos en la edad adulta, cuando se empiecen a notar indicios de esta enfermedad.

¿Cuáles son las razas más afectadas por la displasia de cadera?

Esta patología afecta con mayor frecuencia a perros grandes y de gran peso, aún más cuando no han recibido cuidados adecuados como el suministro necesario de calcio, una alimentación equilibrada y una rutina de ejercicios favorable para reforzar sus articulaciones.

No obstante, en ciertos casos, esta enfermedad puede aparecer en perros de razas pequeñas, pero con menos incidencia que en los señalados. A continuación, veamos algunas de las razas más propensas a ser afectadas por la displasia de cadera:

Estas razas son las más asociadas a la enfermedad, debido no solo a su tamaño y peso, sino también a otros factores que les hacen más propensos a padecerla.

El conocimiento acerca de la raza y de cómo prevenir o disminuir los factores de riesgo asociados a esta condición puede ayudar a brindar a nuestras mascotas los cuidados adecuados para su bienestar.

Causas

La displasia de cadera puede verse como una enfermedad multicausal, debido a que cuenta con diferentes factores de riesgo (tanto biológicos como ambientales) que pueden incrementar la posibilidad de su aparición.

Veamos a continuación los factores de riesgo asociados a ella:

Ambientales

Dentro de los factores ambientales, se pueden ubicar aspectos relacionados con la calidad de vida que las personas ofrezcan a sus mascotas, debido a que, si el perro recibe los cuidados necesarios, disminuirá la posibilidad de padecer esta afección. Podemos mencionar como factores ambientales los siguientes:

malformacion en la cadera del perro

Mala alimentación

Sin duda alguna la alimentación inadecuada es uno de los factores más relacionados a la displasia de cadera. Acompañado a una deficiencia de calcio y minerales en la dieta canina. Que un perro no reciba una adecuada nutrición puede también desencadenar obesidad, aspecto que influye notoriamente en la aparición de la enfermedad.

Sendentarismo

Aunque parezca insignificante, la práctica de ejercicios en la vida de un perro es esencial. Aún más si se trata de razas grandes y de mucho peso, pues esto le ayudará a mantenerse en forma y evitar aspectos tan importantes como la obesidad. El sedentarismo para el canino puede ser realmente perjudicial, pues además de ganar peso, puede atrofiar sus articulaciones e incrementar las posibilidades de que aparezca la displasia.

Biológicos

El factor considerado el causante más crítico dentro de la displasia de cadera es el hereditario. En estos casos, está relacionada de forma más frecuente con perros grandes y pesados como los de la lista anterior.

Sin embargo, en caninos de menor peso y talla, como Spaniel o Pug, es normal que aparezca esta enfermedad en algunas ocasiones.

De cualquier forma, aunque el factor genético siempre sea una constante y difícil de prevenir, los factores ambientales suelen ser controlables en gran medida y permitirán que el perro goce de buena calidad de vida y salud, si se le dan los cuidados adecuados.

Síntomas de la displasia de cadera

Debido a que se trata de una enfermedad progresiva y degenerativa, los síntomas no aparecen de una sola vez, sino que se van agudizando conforme el perro crece. Siendo también intermitentes, es decir, que posiblemente no siempre estarán presentes. Veamos qué manifestaciones pueden presentar los caninos con esta enfermedad:

  • Rechazo a realizar actividades físicas como subir escaleras
  • Tendencia a la inactividad
  • Dolor progresivamente agudo
  • Dificultad para desplazarse
  • Cojera
  • Rigidez en la parte trasera
  • Inestabilidad
  • Tristeza
  • Apatía a jugar o correr
  • Espalda curvada
  • Limitación para levantarse
  • Aumento de los músculos delanteros

Estos son los síntomas más frecuentes de la displasia de cadera en perros. A medida que va avanzando la enfermedad, factores como el dolor pueden aumentar, al igual que la dificultad para desplazarse, hasta el punto de que el perro puede perder totalmente la movilidad debido a las molestias que esto le ocasiona.

Tratamientos

Propiamente, esta es una enfermedad que no tiene cura. Sin embargo, pueden aplicarse en el perro una especie de tratamientos que le ayuden a mejorar su calidad de vida, a minimizar los episodios de dolor y a sentirse un poco más aliviado.

perro con displasia

Estos tratamientos pueden ser quirúrgicos o no quirúrgicos, ambos dependerán en gran medida del avance de la enfermedad. Considerando también otros factores, desde el tamaño y edad del perro, hasta el coste que pueda tener el tratamiento.

A continuación exponemos en qué consisten cada uno de estos tratamientos:

Quirúrgicos

La cirugía para intentar corregir la displasia de cadera se define como triple osteotomía pélvica. En este caso, la cabeza del fémur es enlazada a la cavidad correspondiente de manera artificial mediante placas que le ayudan a mantenerse en su lugar.

Esta cirugía se realiza, en la mayoría de los casos, cuando el tratamiento no quirúrgico ya no hace el mismo efecto.

No obstante, presenta grandes riesgos, por lo que es necesario contar con la orientación del veterinario en todo momento para decidir si debemos realizarla o no.

No quirúrgicos

El tratamiento médico no quirúrgico está más inclinado a la administración de medicinas que ayuden al perro a aliviar el dolor y la incomodidad causada por la enfermedad.

Antiinflamatorios y analgésicos son los que en mayor medida se suministran para este fin. Por otro lado, estos se complementan con sesiones de hidroterapia y fisioterapia que contribuyen a fortalecer los músculos y aliviar el dolor.

Los tratamientos no quirúrgicos son aplicados cuando la displasia se encuentra en su fase más leve. De esta manera se desacelera su progresión aunque no se detenga.

displasia de cadera en perros

Aunque la displasia de cadera se trata de una enfermedad no curable y difícil de prevenir por su factor genético, existe la posibilidad de ofrecer a nuestras mascotas una buena calidad de vida, atención y cuidados que le mantengan saludable y alejen en la medida de lo posible esta condición.

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